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Visado de nómada digital en España

España creó en 2022, con la Ley de Startups, un permiso específico para quien trabaja a distancia para empresas de fuera del país. Aquí está su lógica, sus requisitos y sus límites reales.

Antes de entrar en detalle conviene situar el problema, porque mucha gente pide este permiso sin necesitarlo. Si eres ciudadano de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo o de Suiza, no necesitas ningún visado para vivir y trabajar en España: te basta con inscribirte como residente si te quedas más de tres meses. Este permiso está pensado para quien no tiene ese derecho.

La lógica del permiso

La figura reconoce una situación que la ley de extranjería no contemplaba: alguien que vive en España pero cuyo trabajo, cliente y salario están fuera. No compite por un puesto en el mercado laboral español, y por eso el permiso no exige la autorización de trabajo habitual. En contrapartida, limita cuánto de tu actividad puede venir de clientes españoles.

Los requisitos, en su estructura

Los importes concretos se actualizan cada año porque están vinculados al Salario Mínimo Interprofesional, así que aquí describimos la estructura y no las cifras. La verificación de los importes vigentes se hace en la Unidad de Grandes Empresas y Colectivos Estratégicos, el organismo que tramita estas solicitudes y cuya información se publica en el portal de migraciones del Ministerio de Inclusión.

Sobre las cifras de esta página. Los importes son órdenes de magnitud recogidos en agosto de 2026 y sirven para comparar opciones entre sí, no como presupuesto. Los umbrales legales y fiscales se actualizan cada año: verifica siempre en la fuente oficial del país antes de tomar una decisión.

Dos vías de solicitud, con consecuencias distintas

Puedes solicitarlo desde el consulado español de tu país de residencia —los datos de contacto están en el Ministerio de Asuntos Exteriores— o ya estando en España en situación regular como turista. La diferencia no es solo de comodidad: la duración inicial que concede cada vía es distinta, y la solicitud desde territorio español suele otorgar un periodo inicial más largo. Merece la pena comparar las dos antes de empezar, porque cambiar de vía a mitad de proceso no es posible.

La parte fiscal, que no viene incluida

Obtener el permiso y resolver tu situación fiscal son dos trámites separados, y confundirlos es el error más caro que se comete aquí. El permiso te autoriza a residir; no decide dónde pagas impuestos.

Existe además un régimen fiscal especial al que pueden acogerse algunos titulares de este visado, con un tipo reducido durante los primeros años, pero tiene sus propios requisitos, su propio plazo de solicitud y no se aplica automáticamente. Si dejas pasar el plazo, se pierde.

La mecánica de la residencia fiscal está explicada en trabajar en remoto desde otro país, y es una lectura que conviene hacer antes de solicitar nada.

Cuándo este permiso no es la respuesta

Fuentes

Siguiente lectura: cuánto cuesta vivir tres meses para calibrar si el umbral de ingresos te deja margen real. Y si ya tienes fecha, la checklist de salida ordena los trámites por plazo, porque varios de los documentos que pide este permiso solo se consiguen desde tu país de origen y son los más lentos.